ABUSE DE MI POR MUCHO TIEMPO Y NO ME DABA CUENTA

Desde que tengo memoria siempre he sido muy vanidosa, de niña me encantaba maquillarme con el maquillaje de mi mamá, verme en el espejo usando sus lentes de sol súper trendy y jugar a ser una artista.

 

Recuerdo que mi madre siempre me consentía diciéndome que yo era su “bodoquito” más bonito, su “goidis goyiyonis” y un sinfín de cariños que una madre le puede decir a una hija. Me decía  “cuando seas grande vas a ser muy noviera” (no se equivocó, ups). Ella estaba enferma, pero mis recuerdos son siempre uña larga pintada, cabello con tinte y maquillada y bien vestida al salir o recibir visita. Ahora entiendo que era para esconder su dolor, pero en ese tiempo yo siendo una niña de primaria admiraba su gusto por siempre verse bien.

 

Un día volviendo de la escuela, me dice mi mamá que me va a quitar los vellos del cuerpo, y yo “ah canijo, se quitan?” si, niña lobo, perdón Alejandra, tu mamá te quiere quitar los vellos del cuerpo!  Era una niña! Peluda, pero niña al fin jaja… tuve la fortuna de no ser bulleada, por eso no había sido un conflicto  para mi ser velluda, ni cuenta me había dado, pero en ese momento sentí que para mi mamá si era un conflicto tener una hija velluda. Con esas máquinas que puedes cortar pasto empezó por las piernas, yo muerta de dolor le decía que no aguantaba, entonces le siguió con cera y sí, me dejó como  pompi de bebe desde cara, brazos, hasta los pies. Pues sí, se sentía bien, pero yo, una niña de cuarto o quinto grado ya en esas ondas de quitarme los vellos, pues no me sentía muy cómoda, nunca se lo dije.

 

 

Ella fallece cuando yo tenía 12 años, pues ya se imaginaran el dolor más grande y también la etapa más horrible que puede tener una pre puberta! Por todo, por el cambio mental que tiene una niña así, el cambio físico, a esas edad todos nos vemos fatales! Jaja te crece más la cabeza pero el cuerpo todavía no, te vas acomodando vaya!. Y yo, fue cuando empecé a verme en el espejo pero empezaba a ya no gustarme lo que veía, me había dado cuenta que era más grande que las demás niñas, que los apodos de mi madre con todo su amor impactaron de una manera negativa en ese momento en mi porque me di cuenta de mi sobre peso (no muy exagerado pero si lo tenía) y aparte lidiar con mis vellos que hay que esconder. Una niña de 12 años no puede lidiar con todo eso si no hay nadie que te diga que es normal, que no pasa nada, que así mereces amor, no hubo nadie a quien decirle como me sentía, ella ya no estaba.

 

 

Pase por un sinfín de momentos incomodos en mi desarrollo de niña a mujer, me daba vergüenza pedirle a mi papá que me comprara brassiers, entonces andaba con las bubis escondidas, camisetotas para que no se me notara que no estaban bien sujetas. Y yo veía a todas mis amigas brincar y correr muy agusto en clases de educación física jaja, le robaba las toallas sanitarias a mi hermana porque no podía pedirle a mi papá, él me preguntaba, te hacen falta? Y yo, nooo, a mí no me baja! Jaja…  podría platicar  muchas cosas de ese tipo que pasé por no tener a alguien que me explicara cómo crece una mujer, como se desarrolla una adolescente y eso fue creando en mí inseguridades, complejos y traumas.

 

 

En la adolescencia ya fue distinto para mi consciente que engaña al subconsciente o no se quien engaña a quien, pero me casé profundamente con la idea de que jamás volvería a sufrir por mi apariencia. Una apariencia que no tenía nada de malo, una apariencia negativa que yo sola cree en mi mente. Empecé a súper maquillarme, cabello, tacones, así muy Gloria Trevi jaja… Era de las que no salía sin la boca pintada al oxxo y un día, se me quedo muy grabado mi papá me pregunto ¿Qué es lo que tratas de ocultar con tanto maquillaje? Yo en ese momento me sentí molesta e incómoda con la pregunta (taloncito de Aquiles).

 

Como era obvio y súper predecible le entré a la Anorexia, bulimia, pastillas, todo para no volver a sentirme gorda. Mi hermana mayor siempre fue más delgada que yo, su ropa era muy chica y mi ropa grande, no le gustaba que me pusiera su ropa porque decía que se la iba a hacer grande. A mis 16 años me propuse me iba entrar unos jeans de ella a como diera lugar. No comí por mucho tiempo, si me daba hambre, le daba una mordida a lo que sea que hubiera de comer y hasta que aguantara otra vez. Todos los días me media esos jeans para ver que tanto me faltaba estar como ella, osea delgada! y un día me los medí, entraron facilito, cerraron perfectamente y al momento siguiente me desmaye, era tanta mi debilidad que no pude sostenerme en pie.

 

Toda la vida he tentado contra mi salud luchando con mi tendencia a engordar.

 

Hace dos años tuve a mi último hijo, en cuanto deje de dar pecho me lance con el bariatra para bajar de peso y pues todo perfecto, baje de peso, que bonita me veo, muchas adulaciones, que rápido has bajado, felicidades, etc etc…  

 

 

A finales del año pasado, caí en el hospital varios días (semanas) por un cuadro de vértigo, cansancio, agotamiento y estrés. Desde ahí mi peso empezó a ir abajo de una manera que ninguna dieta, ninguna pastilla me había permitido adelgazar, se supone que tendría que estar emocionada! Pero no lo estaba, me veía en el espejo y sentía esa sensación de cuando me veía a los 12 años, de rechazo, de no aceptación, pensaba que pues también la edad ya se empieza a notar que era eso, el verme al espejo y ver a una persona que no reconocía. Hubo comentarios negativos como me veía y eso me lastimo como nada. Entonces me preguntaba, porque? Porque si por fin encontré “estar como quiero” porque no me siento bien, porque no me siento bonita, segura?

 

 

Me metí al spinning, dicen que el ejercicio da más energía, yo la necesito, pues entré (jamás había sido de ejercicio). Entre sin darme cuenta que ahí seria mi renacer (se oye mamila pero así fue) se abrió un panorama en mi vida que jamás había tenido enfrente o tal vez si lo tuve pero no quise ver. Realmente el liberar toxinas hace que tu cerebro se sacuda y no pienses tantas estupideces, de ahí se derivaron otras cosas, busque meditación, me está ayudando mucho. 

 

 

¿Qué paso aquí? tal vez nada extraordinario para los demás pero si extraordinario para mí, que me decidí! Me decidí al compromiso a verme bien por el camino correcto para mí y buscar mí salud en los alimentos , no abusando de mi cuerpo, me decidí a amarme y aceptar mis defectos físicos y personales. La otra vez me tome una foto con mi bebé a un lado de la ventana y se muestra mi piel tal cual es, con ya las líneas de expresión marcadas, mi cara delgada y me impresione lo diferente que me veo, pero lo que más me gusto fue la sensación de verme en esa foto y sentir agrado. El mostrar mi cara lavada y salir a la calle sin ninguna pena, no me importa si la gente me ve bien, si me ve mal, a mí me gusta lo que veo en el espejo y como lo dije al principio soy muy vanidosa, entonces ahora me veo todavía más en el espejo, porque soy nueva con esta cara, con este cuerpo delgado pero sin culpa por qué no lo ataque, no lo lastime para lograr una talla.

 

La edad y el tiempo te da muchas respuestas, ahorita que veo atrás y recorro todo lo que pasé me abrazo y me perdono por no darme el amor necesario a su debido tiempo, comprendo que mi madre jamás fue su intención hacerme algún daño, pero los padres siempre queremos proteger a nuestros hijos pero no somos perfectos.

 

Entonces con este primer escrito y experiencia que les comparto he comprendido que lo más principal en nuestra vida es la aceptación propia, de ahí creo yo que parte todo, te aceptas y te amas… das amor, te amas y te perdonas… perdonas a los demás… te perdonas y no te juzgas… no juzgas a los demás.

 

Y ustedes disculparan la poca armonía en mis letras pero pues no soy escritora, sólo escribo con el corazón J

 

Gracias por leer!

 

Hana Corral