Y ELLA ME DIJO "HAZ QUE SUCEDA"

Hace unos días me reencontré con una niña muy querida y cercana a mí, hace tiempo que no la veía, pero me llamó mucho la atención que cuando la vi no me quería dar la cara, supongo que como la mayoría de los niños se cohíben cuando ven a un adulto. Mientras estábamos solas en la habitación de la casa, intentando agraciarme con ella le buscaba la cara y me arrodille para preguntarle ¿Cómo estás? Con un suave y bajo me respondió “bien”. Le dije: que padre estas peinada!, así me peinaba yo de niña con dos colitas de caballo con un partido por la mitad relamida hasta dejarme china (jalándome los ojos para intentar hacerla reír), ella apenas volteó a verme y apretó su alcancía de hello kitty que tenía entre sus brazos. Le pregunte su edad, ya tiene 8 años! Y le dije: wooow que padre y ¿ya quieres ser grande? Y me respondió: no. -¿Qué es lo que te gusta más de ser niña? – que mi mamá se ríe conmigo, me respondió.

 

-¿y por qué no quieres ser grande? –me da miedo

 

- ja, ¿miedo?¿porque? –porque los grandes se enojan mucho

 

-pero los grandes pueden hacer muchas cosas ¿Qué te gustaría ser cuando seas grande? – ser modelo y ayudar a los demás como mi mamá cuando vamos al orfanato a llevarle juguetes a los niños.

 

-¿ y te gustaría tener hijos? – sí, cuatro! – woow, son muchos! (sonríe) 

 

 

- ¿y te gusta vivir aquí o donde te gustaría vivir? –me gustaría vivir en la playa para correr y espantar gaviotas.

 

 

Y ella me preguntó ¿tú vives en la playa?  -no, pero también me gustaría, le respondí. Y me dijo: pues “haz que suceda”. Sonreímos los dos.

 

 

-le pregunté ¿Cómo te llamas? –Alejandra.

 

 

En ese  momento abrí mis ojos para terminar con mi meditación del día y le dije hasta luego a mi niña interna para volver a la realidad.

 

 

Sip, tengo miedo de ser grande, sí, estoy “enojada” con varias cosas en mi vida, sí, me hubiera gustado tener cuatro hijos, tres están conmigo y uno es un angelito que está con Dios. Si, extraño la risa de mi mamá, al parecer no he superado el deseo de ser modelo jaja, soy altruista closetera y sí, me gustaría vivir en la playa.

 

 

Fue corto pero muy nutritivo el ejercicio que tuve meditando para darme cuenta que estoy a la mitad. Apenas estoy aprendiendo, soy nueva en esto, pero les comparto mi reencuentro con mi niña interna  porque es de ahí donde partimos para donde y como queremos vivir.

 

 

Y las preguntas no las tenía ya enlistadas, fueron fluyendo junto con las respuestas, pero haciendo este ejercicio para mí todo tuvo sentido, una niña cohibida que en sus manos tenía una alcancía de barro que representa momentos muy felices de mi infancia.

 

 

La mayor parte del tiempo nuestros deseos se van esfumando por las grietas que marcan el camino con complejos, traumas, miedos y un sinfín de cosas y cuando llegamos a ser adultos, esos deseos no son ni recuerdos.

 

 

¿Qué le diríamos a nuestro niño al regresar el tiempo? Ven te va a gustar la vida que te espera o tienes razón en tener miedo de crecer.

 

 

En mi caso, si hana neta quédate donde estas! Jaja… pero no se trata de eso, se trata de no perdernos en el proceso, recuperar nuestras vidas. A nuestros hijos les decimos “tu puedes”, pues decírnoslo a nosotros también! Si da miedo crecer, si da miedo volver a tropezar, si da miedo exponer a ese niño a todas las cosas por las que hemos pasado, pero en este punto es solo abrazar a ese niño interno y decir no tengas miedo porque yo te voy a guiar.

 

 

Con el tiempo estoy aprendiendo a ser más compasiva conmigo, porque la edad que tengamos no dejamos de aprender, ya no pretender buscar la perfección, ya lo somos, ya nomás falta creerlo.

 

Por lo pronto me cotizo barato como modelo, sólo corto tiempo por inicio, ya después no sé si les alcance jaja… tengo que juntar para mi casa en la playa!

 

 

Salir del cuadro y vernos como nuestros mejores amigos y cada cosa, cada idea o cada deseo darnos nuestro mejor consejo para “hacer que suceda”

 

 

Gracias por leer ♥

 

 

Hana Corral.